martes, 18 de abril de 2017

EN EL AULA...¡HABLA!

Sirva esta breve entrada como complemento a la de expresión oral y a la de metodología cooperativa. Se pretende dar importancia a que el alumnado hable en clase; y lo haga como parte importante de su aprendizaje, tomando un papel activo que le permita desarrollar su autonomía, su responsabilidad, su capacidad de aprender a aprender.

Tradicionalmente se ha tomado el aula como espacio (y momento) de exposición por parte del docente para después realizar ejercicios (no actividades o tareas). Una metodología más activa fomenta la retroalimentación y, por tanto, la participación de cada niño o niña.

Perder el "miedo" a preguntar, a exponer, a tratar la información, a equivocarse... facilita la implicación del alumnado. Todo ello potenciando las destrezas lingüísticas y el razonamiento como ejes de la propia evolución en el proceso de aprendizaje.


domingo, 5 de marzo de 2017

EL RECURSO DE LA EXPOSICIÓN ORAL

La expresión oral es la forma natural e inmediata que tenemos para comunicarnos. Tradicionalmente, en las aulas se ha dejado a un segundo lado siendo el docente el que más habla y con el alumnado escuchando. Promover la expresión oral implica adaptar la metodología, como ya se propone en la entrada sobre aprendizaje cooperativo.

Dando un paso más y como tarea final, o como actividades de clase según enfoque, la exposición oral ofrece multitud de posibilidades para afianzar los aprendizajes. Todo ello tomando la competencia lingüística, y en concreto la comunicación, como destreza esencial que posibilite adquirir el resto de aprendizajes en cualquier área. No estamos hablando solamente del área de lengua sino que sería aplicable a todas las áreas, ya que los propios indicadores repiten muchos conceptos como “explicar”, “exponer”… favoreciendo la implicación en un esfuerzo intelectual







Sin entrar en la propia didáctica, podemos organizar por bloques algunas de las múltiples ventajas que nos ofrece:


DESARROLLO DE LA COMUNICACIÓN
  • Como se ha citado, la comunicación oral es la forma natural y más habitual que utilizamos, por lo que potenciarla desde el aula debe ser algo necesario.
  • Favorece la adquisición y desarrollo de un vocabulario más rico. La persona que expone o explica tratará de no ser repetitivo o pobre en su discurso.
  • Cuando nos explican un nuevo aprendizaje podríamos caer en el error de que repetirlo tal cual no los han contado pueda parecer que ya está asimilado  (memorización repetitiva sin sentido). El exponerlo supone reorganizar el discurso y, por lo tanto, una mejor y más eficiente asimilación.
  • Relacionado con la naturalidad de la comunicación oral, el exponer o explicar también facilita que el mensaje llegue con más rapidez.

PENSAMIENTO Y COMPRENSIÓN
  • Al exponer, el docente es capaz de identificar el pensamiento del alumnado. Con ello conseguimos adaptar  mejor el proceso enseñanza y aprendizaje. Cuando el alumnado habla se sabe cómo razona y cómo piensa.
  • Por otra parte, un esfuerzo mental para exponer estimula el pensamiento creativo
  • Lógicamente, se mejora la memorización. No una memorización repetitiva sin sentido, sino una memorización flexible con estructuras cambiantes y diferentes a la que se presentaron por el docente.
  • Si hablamos de memorización flexible, hablamos de una adecuada comprensión. Al exponer debemos hacerlo comprendiendo lo que decimos, lo que explicamos. En este sentido, la guía del maestro o maestra es fundamental.



TRATAMIENTO DE LA INFORMACIÓN Y ESTRATEGIA PARA EL ESTUDIO

Preparar una exposición supone demostrar  habilidades para seleccionar, ordenar,  analizar y sintetizar la información. Además del beneficio en sí que todo ello produce, podemos relacionarlo con una óptima herramienta de estudio para cualquier asignatura. Aunque no se exponga, si se prepara como si se expusiera supondrá una mejora considerable de la técnica de estudio.

Un esquema es una buena estrategia de estudio siempre y cuando se haga para explicarlo. Al explicar se darán cuenta de qué es lo que están bien hecho, de lo que saben o de aquello de lo que tienen dudas.

Los psicólogos Jeffrey Karpicke y Janell Blunt defienden que la técnica de aprendizaje que produce mejores resultados consiste, precisamente, en explicar lo que se ha aprendido más que en encerrarse a releer

UTILIZACIÓN DE RECURSOS
  • A exponer tenemos que utilizar y elaborar materiales didácticos (dependiendo del curso en que estemos). Utilizar la pizarra, cartulinas a modo de mural, fotografías, objetos… son recursos que pueden apoyar las explicaciones.
  • Y, por supuesto, las TIC pueden cobrar gran importancia. Imágenes, presentaciones con Powerpoint o Impress, utilización de la PDI... son ejemplos básicos con los que se puede contar. Siempre evitando que la exposición se convierta en una lectura de lo que pone en la pizarra o mural utilizado.
El simple hecho de prepararlos ya supone un adecuado tratamiento de la información que favorecerá la asimilación de los aprendizajes.

AUTOCONOCIMIENTO

Las posibilidades de retroalimentación, del fomento de la autoevaluación o coevaluación en base a unos criterios es otro de los grandes potenciales que ofrece la exposición oral
Ayuda a comprender no sólo la temática que se esté exponiendo sino las propias dificultades o dudas. Cuántas veces hemos explicado algo en clase y todo el alumnado dice haberla entendido, pero si se le pide que la explique empiezan a aflorar las dudas y darse cuenta que hay algunas importantes.

“Una clase en que se hable es una clase en la que se aprende”

Como se ha dicho al principio, no vamos a entrar en la didáctica de la expresión oral pero sí se necesitan criterios claros y que sirvan para ofrecer una adecuada evaluación formativa:


Rúbrica de expresión oral básica



Rúbrica de expresión oral

De manera general, podríamos citar algunos puntos a considerar al preparar una exposición oral:
  • Tener conocimientos de aquello que se va a exponer, solventar la dudas
  • Elaborar guion como guía  y organizar la información
  • Ensayar en voz alta (grabarse en vídeo también es efectivo)
  • Hablar despacio para que el público vaya entendiendo, vocalizar,  pronunciar y relacionar ideas. Uso de un lenguaje rico y de ejemplos variados
  • El ejemplo de aquello que se explica es necesario, pero no debe sustituir a la propia explicación genérica.
  • Postura y manejo del cuerpo evitando la rigidez o el balanceo repetitivo
Paul Roeders  afirma que exponiendo se puede llegar a aprender hasta un 70% en comparación con otros canales :
  • Leyendo un 10%
  • Escuchando un 20%
  • Observando un 30%
  • Observando y escuchando un 50%
  • Descubriendo, procesando, sistematizando y exponiendo un 90%




Hacer exposiciones orales no es “preparar powerpoints”, como me dijeron una vez, sino que va mucho más allá como espero que se haya podido ver en este artículo. Y siempre desde infantil hasta los cursos más altos será algo fascinante, y el alumnado se considerará parte activa de su aprendizaje

lunes, 9 de enero de 2017

LAS COMPETENCIAS EN LA NORMATIVA

El enfoque competencial de la enseñanza viene dado ya en el año 2006 con la implantación de la LOE, así como en el RD 1513/2006 de 7 de diciembre. Andalucía lo concreta en el 2007 (Artículo 6.2 del Decreto 230 de 31 de julio). Actualmente, la ya conocida LOMCE, el Decreto 97/2015 de 3 de marzo y la Orden de 17 de marzo de 2015 desarrollan las competencias clave en el ámbito educativo.

Más de una década de aplicación de las competencias y todavía son muchas las dudas que aparecen. En un primer momento debido a que por una parte estaba todo el desarrollo curricular y, al final, aparecían las competencias con las que debíamos evaluar. Sería el propio centro el que debía diseñar un proyecto en el que se incluyeran indicadores para llevarlas a cabo. 

Quizás porque había un desconocimiento en este sentido, de manera general no se desarrollaron proyectos que tuvieran en cuenta dichas competencias y es entonces cuando, con la LOMCE, en Andalucía se desarrollan los indicadores de evaluación. Cuyo cometido, con más o menos acierto, es diseñar actividades y evaluación de acuerdo a una metodología competencial. Sea o no esto así, en un artículo anterior expongo una propuesta de tratamiento de indicadores para huir de una "educación estandarizada".

El sentido de este artículo es dar una visión de cómo la actual normativa educativa trata las competencias y dar respuesta a muchos de los obstáculos que se argumentan cuando hay reticencias o dificultades para incluirlas en el día a día.



TRABAJAR CON INDICADORES DE EVALUACIÓN

Los INDICADORES DE EVALUACIÓN vienen citados en la Orden de 17 de marzo de 2015 sobre desarrollo del currículum en Andalucía. Se explican como concreción y secuenciación de los estándares de aprendizaje evaluables a final de Etapa, complementándolos con procesos y contextos de aplicación. La integración de estos elementos en diversas actividades y tareas genera competencias y contribuye al logro de los objetivos propuestos.




La gran controversia creada en torno a la aplicación de los estándares está justificada por ser muy numerosos (imposible aplicarlos) y por otorgar una rigidez en el diseño que no facilita el contextualizar o adaptar el proceso de enseñanza y aprendizaje. Desde el diseño que se propone desde los indicadores podemos tratarlos de forma que tengan una aplicación real y práctica adecuada al contexto y alumnado en el que nos movamos.

Partimos de la base de que no podemos alcanzarlos todos y que no podemos aplicarlos siempre de manera literal, por lo que eliminaríamos el "estrés curricular" que nos provoca el "querer darlo todo a toda costa", eliminando uno de los obstáculos que se argumentan para trabajar por competencias. Se puede dar un enfoque competencial desde pequeñas actividades del día a día. La crítica a la normativa no puede ser un freno a una mejora, no puede ser "el seguir haciendo lo mismo de siempre".



Con esta propuesta para tratar los indicadores, que deben derivar de los criterios de evaluación, se pretende NO ESTANDARIZAR LA EDUCACIÓN, dando a todos lo mismo y sí trabajar a favor de las características del alumnado que tratemos, del entorno, de lo que se persiga que asimilen... Siempre respetando que el enfoque sea competencial y no mediante contenidos aislados sin aplicación ni significatividad. Como dice la citada Orden en su artículo 4:

"El objeto central de la práctica educativa es que el alumnado alcance el máximo desarrollo de sus capacidades y o el de adquirir de forma aislada los contenidos de las áreas, ya que estos son un elemento del currículum que sirve de instrumento para facilitar el aprendizaje"








Por último, se facilita un enfoque formativo y criterial de la evaluación, dotando al indicador de niveles de adquisición y, por tanto, la posibilidad de plantear ejercicios, actividades y tareas más acordes con la situación real del alumnado siendo capaces de identificar el progreso de su aprendizaje (y el docente de diseñar la enseñanza).